Manoseador profesional (18)
Capítulo V Manoseador profesional Salvador Vidaurri irrumpió como un espectro bien vestido en las oficinas de la Policía Judicial de Cabo San Lucas. Llegó sin anunciarse, con la solemnidad de quien ofrece un favor que en realidad es una trampa envuelta en celofán. Decía defender gratuitamente, por pura solidaridad con su paisano Jorge Manuel. Pero todo el mundo sabía que aquel hombre no movía un dedo sin que tintinearan en su bolsillo no menos de veinte mil pesos. Su generosidad era tan falsa como las lágrimas de un cocodrilo en traje italiano. Nolberto Ritchie, con la paciencia de un sabueso viejo, había desenterrado la verdad como quien saca una raíz podrida: Enrique Sarmientos, pese a su rotunda negación, había volado en el mismo avión que su compadre Jorge Manuel. Lo habían contratado para que “asustara” a una muchacha que molestaba demasiado al Delegado municipal. Diez mil pesos por un susto. Nada más. Jorge Manuel, recién llegado de Acapulco, traía en las manos el olor de la tor...