Un día después (12)
Un Día Después Era diciembre de 1989 y el aire de La Paz olía a salitre, a pólvora mojada y a miedo. Un hombre sin rostro, cansado hasta los huesos de ver cómo la verdad se torcía cada mañana en los periódicos como un trapo sucio, decidió que ya no bastaba con callar. Tomó papel, pluma y una vieja máquina de escribir. No buscaba fama ni gloria; sólo quería encender, aunque fuera con una chispa débil, el fuego libertario que duerme en el pecho de todo ciudadano que aún se considera hombre. Así nació la circular. Dos hojas fotocopiadas, modestas, casi humildes, comenzaron a circular de mano en mano, de buzón en buzón, como un rumor que se niega a morir. En ellas no había gritos ni consignas de barricada. Había, en cambio, la voz pausada y grave de un padre de familia que habla mirando a los ojos a otro padre de familia: «Estimado conciudadano…» Y contaba, sin adornos baratos, cómo un hombre llamado Miguel Ángel Carrola Gutiérrez había llegado con la bandera noble de combatir el narco y ...